Kultura eta Hizkuntza Politika Saila

Julián de Zulueta. Un retrato por Federico de Madrazo
Fechas:
20/09/2020 - 20/09/2020
Museo:
Museo de Bellas Artes de Álava
Lugar:
Gabinete de papel
Descripción:

La adquisición por parte del Museo de Bellas Artes de Álava en 2018 del óleo de Federico de Madrazo "Retrato de Julián de Zulueta. Marqués de Álava", tiene un gran significado para esta institución, tanto por el valor histórico del personaje alavés representado como por el prestigio del artista que lo retrata. Esta pintura, sin fecha ni firma, ha permanecido hasta fechas no muy lejanas en manos de los descendientes de Zulueta, pasando de una generación a otra dentro de la rama correspondiente a los Zulueta Samá, hijos de su primer matrimonio. Es hacia mediados del siglo XX cuando la pintura sale a una colección privada de Madrid, ya sin vínculo familiar y desde donde llega directamente a este museo. Estas circunstancias han hecho que la obra permaneciera inédita hasta la actualidad, y que únicamente se contara con referencias documentales y bibliográficas sobre su existencia, pero sin conocer datos sobre su paradero, características y estado.

La pintura muestra a Zulueta como un hombre maduro que posa sentado en un lujoso sillón tapizado en verde, de medio cuerpo y girado a la derecha. Desde su posición, mira al espectador de forma directa y decidida. Va ataviado con traje de gala oscuro, camisa y lazada blanca y las condecoraciones de banda y placa de la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica, distinción que había recibido en 1868. Sobre una mesa, junto a varias hojas y un par de libros, una cartela contiene la inscripción que lo presenta como el "Excelentísimo señor Julián de Zulueta Marqués de Álava La Habana", título que se le concede en 1875.

Julián de Zulueta y Amondo nace en Anúcita (Álava) en 1814 en el seno de una familia de labradores. Muy joven emigra a Cuba, donde su tío Tiburcio de Zulueta era comerciante. Asentado en La Habana y gracias a la diversificación de sus negocios y actividades, llegará a convertirse en uno de los más interesantes personajes alaveses del siglo XIX, y una de las mayores fortunas de Europa.

Residió de forma permanente en Cuba con estancias puntuales en la metrópoli. A su éxito en los negocios, que incluyeron desde la industria azucarera, hasta la trata de esclavos, se unió su actividad política con cargos de ámbito local y estatal. Su apoyo a la corona fue también recompensado con títulos y distinciones.

Zulueta murió en La Habana en 1878- todavía al frente de sus haciendas-, a consecuencia de una caída de caballo. Fue enterrado en el cementerio Espada de esa ciudad, erigido por otro alavés ilustre, Juan José Díaz de Espada, Obispo de La Habana ente 1800 y 1832.

En 1882 sus restos se trasladaron al cementerio vitoriano de Santa Isabel, a la capilla funeraria que había construido su familia y que fue proyectada por el arquitecto Martín de Saracibar, y su hijo Julio.

Patrocinio:
Museo de Bellas Artes de Álava
Organización:
Museo de Bellas Artes de Álava
Documentos: