Departamento de Cultura y Política Lingüística

Abaitua Allende-Salazar, Eulalia Explora su colección
Nombre Artístico:
Abaitua Allende-Salazar, Eulalia
Lugar y fecha de nacimiento:
Bilbao, 25/01/1853
Lugar y fecha de fallecimiento:
Bilbao, 16/09/1943
Biografía:

Fue inscrita en el Registro de Bautismos de la iglesia de San Nicolás de Bari, el 25 de enero de 1853 con el nombre de María Elvira Juliana. Sin cumplir un mes falleció su madre y desde entonces la familia mudó ese nombre de pila por el de su finada madre, Eulalia, queriendo honrar de este modo su memoria. Eulalia Abaitua era «hija de» la guerniquesa Eulalia Allende-Salazar Eguía y del comerciante bilbaíno Luis de Abaitua y Adaro. Al enviudar Luis Abaitua, Eulalia y su hermano mayor Felipe fueron criados por una nodriza en su residencia familiar de las Siete Calles de Bilbao.

Eulalia estudió en Barcelona, en el colegio del Sagrado Corazón de Jesús de Sarriá, el Sagrat Cor. Desconocemos qué estudios cursó y el tiempo que permaneció en aquella institución, pues sus archivos se destruyeron en el trascurso de la Guerra Civil Española.

En 1864 Luis Abaitua, que estaba unido a los Olano por lazos familiares y económicos, fue nombrado tutor y curador de los pequeños Juan Narciso y Ana Olano Picabea de Lesaca, tras la muerte de sus padres. A partir de entonces las vidas de Felipe y Eulalia y Juan Narciso y Ana discurrieron en paralelo.

En enero de 1871 la familia Abaitua vivía en Liverpool, en el número 69 de Shaw Street. Con ellos moraba Juan Narciso que estudiaba ingeniería, mientras que Ana se alojaba en una residencia para señoritas en esa misma ciudad. Eulalia Abaitua era «scholar». En esta misma ciudad, en la iglesia católica de St. Francis Xavier de Salisbury Street, el 16 de Mayo de 1871, se casaron Eulalia con Juan Narciso y Felipe con Ana. Eulalia Abaitua era «esposa de». En 1876 ambas parejas residían en Londres, a orillas del Támesis, en Lambard Villas número 3, Greenwich S.E.

Eulalia Abaitua dio a luz a cuatro hijos que, por orden de nacimiento, fueron: María Carlota Victorina (Bilbao, 1872), Luis María Andrés (Gordexola, 1874), Luis María Javier (Greenwich, 1876) y Mª Concepción (Begoña, 1878). Eulalia Abaitua era «madre de».

No sabemos la fecha exacta, quizá fuera 1879, del regreso definitivo de Eulalia y Juan Narciso a la que fuera Anteiglesia de Begoña, donde construyeron y fijaron su residencia, el palacio del Pino, en la finca del mismo nombre. Era un lugar excepcional junto al santuario de Begoña, con Bilbao a los pies y el Abra en el horizonte. Parece que el proyecto de obra lo realizó el propio Juan Narciso y que los materiales constructivos y el mobiliario los importaron de Inglaterra. La estética británica también la aplicaron al jardín, instalando un campo de croquet y levantando una pequeña casa destinada a «gimnasio» al este de la finca. Eulalia montó su laboratorio fotográfico en el sótano de la casa. Ambos edificios se hicieron «con metálico perteneciente al capital privativo de la Doña Eulalia de Abaitua», que ascendió a 35.000 pesetas, según consta en la escritura notarial.

Juan Narciso era el encargado de administrar los bienes de Eulalia y estaba facultado para representarla en juicios. Ella tenía que contar con su licencia para celebrar contratos y otros actos. Aunque era una mujer dedicada a las «labores de su sexo», fue «socio comanditario», junto con Rita Pérez, de la Sociedad Comanditaria Olano y Compañía. Eulalia Abaitua era la «Señora de Olano», según se refleja en una publicación de Arístides de Artiñano y Zuricalday (1906) que reproduce fotografías tomadas por ella. El 14 de Mayo de 1909 Eulalia Abaitua enviudó y a partir de ese momento fue «viuda de» y «propietaria».

Durante la Guerra Civil Española, Eulalia bajó a Bilbao, a un piso del edificio La Equitativa, en la Plaza de los Jardines de Albia. En 1941 trasladó su residencia a la calle Gran Vía 58. Dos años más tarde, falleció con 90 años, y fue enterrada junto a su marido en el Campo Santo de su amada Begoña.

Proceder de una familia burguesa y tener un patrimonio propio, conservado y aumentado a lo largo de su vida, le garantizó a Eulalia Abaitua llevar una vida acomodada y sin trabas económicas. Haber accedido a una educación, viajar y residir durante un tiempo en Inglaterra, quizá le sirvieron a Eulalia Abaitua para ampliar sus miras. Contar con la tolerancia de su marido y ser una mujer con personalidad e inquietudes propias, pudieron facilitar el que Eulalia Abaitua se decidiera a cultivar la fotografía, una afición diferente a lo comúnmente establecido.

Eulalia Abaitua compatibilizó su afición fotográfica con la discriminación existente en el ámbito de lo público (legal, político, económico...). Y conjugó su vida de mujer y su labor fotográfica con esmero, dedicación e incluso pasión, dejándonos un legado de 2500 imágenes, conservadas en el Museo Vasco de Bilbao muchas de las cuales estimamos de valor extraordinario.

Eulalia Abaitua es un ejemplo de mujer que escapó a algunas normas y trató de desarrollar su inteligencia y su talento, logrando comunicarse a través de sus propias obras, las fotografías, como sujeto.